Monitorización mediante boyas

Boyas conectadas: ¿qué sensores utilizar para vigilar la calidad del agua?

Las boyas conectadas son plataformas flotantes de medición equipadas con sensores para vigilar la calidad del agua directamente en el medio. Recogen y transmiten datos como la turbidez, la conductividad, la salinidad o el oxígeno disuelto, especialmente en zonas portuarias, masas de agua, instalaciones acuícolas o entornos naturales sensibles.

La elección de la instrumentación depende del fenómeno que se desea observar, la profundidad de inmersión, la autonomía esperada, las condiciones de ensuciamiento y la forma en que deben registrarse, recuperarse o transmitirse los datos.

Bouée connectée équipée de capteurs pour surveiller la qualité de l’eau en mer.

El papel de las boyas conectadas en la vigilancia del agua

Una plataforma de medición desplegada directamente en el medio

Una boya conectada mantiene los instrumentos en el punto de medición definido y, según la configuración del proyecto, incorpora los equipos necesarios para transmitir los datos a distancia. Es adecuada cuando deben seguirse las variaciones del medio entre dos campañas de campo o cuando resulta difícil acceder regularmente al punto de control.

De este modo, los sensores permanecen en contacto con el agua sin necesidad de instalar una estación fija en la orilla. La boya también puede desplazarse cuando evoluciona el programa de vigilancia. Sin embargo, su ubicación debe seguir siendo coherente con el objetivo de medición: un dato registrado cerca de la superficie no describe necesariamente las condiciones existentes a media profundidad o cerca del fondo.

Una interfaz entre los sensores sumergidos y el sistema de seguimiento

Una medición puede utilizarse a distancia cuando el sensor está conectado a un módulo capaz de adquirir, fechar y transmitir los datos. La elección de la red depende de la distancia, la cobertura disponible, el volumen de datos, la frecuencia de envío y la autonomía buscada. Estos elementos deben definirse antes del despliegue, ya que influyen en la elección del módulo, la batería, la antena y la frecuencia de mantenimiento.

¿En qué entornos debe desplegarse una boya conectada?

Aguas costeras, puertos y zonas marinas

En aguas costeras y portuarias, una boya instrumentada permite colocar los sensores directamente en una zona alejada del muelle o de la orilla: entrada de puerto, desembocadura, zona de obras o sector sometido a aportes de agua dulce. Proporciona mediciones sucesivas en un mismo punto, a diferencia de un muestreo puntual, que solo describe el estado del agua en el momento de la visita.

Las boyas se utilizan, en particular, para seguir la evolución de una zona portuaria después de unas obras, observar los efectos de un vertido al mar, documentar las variaciones relacionadas con los aportes pluviales o comparar la entrada de un puerto con un punto de referencia. En caso de sospecha de contaminación, los datos pueden indicar una modificación del medio, pero siguen siendo necesarios muestreos y análisis complementarios para identificar su naturaleza y origen.

 

Bouée instrumentée utilisée dans l’IoT pour la surveillance de l’eau.

En el marco de un proyecto realizado en Génova, se instaló una solución AquaConnect para vigilar el agua de mar cerca de la desembocadura de un río, en una zona afectada por unas obras costeras. Se definieron dos puntos de medición en el mar, a unos 4 metros de profundidad, con sondas integradas en boyas marinas ancladas al fondo. La configuración combinaba dos sensores NTU, un sensor C4E, tres antenas y una pasarela para transmitir los datos a las oficinas y seguir las variaciones entre los aportes del río y la zona de obras.

Lagos, embalses y grandes masas de agua

En un lago o embalse, una boya instrumentada permite mantener los sensores en un punto alejado de la orilla: centro de la masa de agua, proximidad de un afluente, toma de agua o zona más profunda. De este modo, la vigilancia deja de limitarse a los sectores fácilmente accesibles desde la orilla.

Las boyas resultan útiles cuando es necesario observar la evolución de una zona después de lluvias intensas, seguir los efectos de un aporte procedente de un curso de agua o comparar varios sectores de una misma masa de agua. También son pertinentes cuando las condiciones varían según la profundidad o cuando las fluctuaciones del nivel hacen que una instalación desde la orilla sea menos representativa.

Acuicultura y entornos naturales sensibles

En una instalación acuícola, una boya instrumentada coloca los sensores en la zona de cría y a la profundidad elegida para el seguimiento. Los datos recogidos complementan los controles realizados durante las visitas al sitio y permiten observar mejor las variaciones rápidas del medio.

En lagunas, arrecifes de coral o zonas naturales protegidas, también contribuye al seguimiento de un punto sensible durante una proliferación de algas, una sospecha de contaminación o una modificación inusual del medio.

Bouée de mesure équipée de capteurs pour la surveillance de la qualité de l’eau.

¿Cómo elegir los sensores para boyas conectadas?

Definir los objetivos de vigilancia

La elección de los sensores comienza por la pregunta a la que debe responder la boya. ¿Es necesario seguir un aumento de la turbidez después de unas obras? ¿Observar una disminución del oxígeno en una zona acuícola? ¿Comparar dos puntos de una masa de agua? ¿Documentar las variaciones de una zona costera después de un vertido o un episodio de lluvia?

Estos objetivos orientan la elección de los parámetros, pero también la frecuencia de medición y la duración del despliegue. Una campaña temporal no requiere la misma configuración que una vigilancia continua durante varios meses. También debe definirse el nivel de capacidad de respuesta esperado: consulta periódica, alerta, comparación entre periodos o simple historial de datos.

Seleccionar los parámetros y los puntos de medición

La elección del punto de medición es tan importante como la del sensor. En una boya, la posición de las sondas debe definirse según el fenómeno que se desea seguir: aporte de agua dulce, resuspensión, zona de cría, dársena portuaria o sector sensible.

A continuación, los parámetros se seleccionan en función de la información buscada. La turbidez permite seguir las partículas en suspensión; la conductividad proporciona información sobre la mineralización y la mezcla entre masas de agua; mientras que el oxígeno disuelto resulta especialmente útil para controlar la calidad del agua en zonas acuícolas, balsas con escasa renovación o entornos sensibles.

Anticipar el despliegue y el mantenimiento

Los depósitos, las partículas y el crecimiento biológico pueden modificar la superficie de medición de un sensor. Los sistemas ópticos deben conservar una ventana limpia, mientras que las sondas con electrodos requieren una revisión periódica de sus superficies activas.

La frecuencia de limpieza depende del medio y de la duración de la inmersión. Las primeras operaciones de mantenimiento permiten evaluar la velocidad de ensuciamiento del sitio y ajustar posteriormente el calendario de intervención. Los materiales de las sondas, los cables y los conectores también deben ser compatibles con el agua dulce, el agua de mar y las condiciones de inmersión previstas.

La autonomía depende del conjunto del sistema: número de sondas, frecuencia de medición, registro local, transmisión de datos y ciclos de activación del módulo. Una frecuencia elevada de adquisición o transmisión aumenta el consumo energético.

¿Qué soluciones pueden integrarse en una boya?

NTU para medir la turbidez

El sensor NTU puede integrarse en una boya cuando el proyecto requiere seguir la turbidez directamente en el medio. Permite observar, en particular, las variaciones de partículas en suspensión relacionadas con unas obras, aportes pluviales, una resuspensión o una modificación local de las condiciones hidrológicas.

C4E para seguir la conductividad y la salinidad

El sensor C4E puede integrarse en una boya cuando el seguimiento se centra en la conductividad, la salinidad calculada a partir de la medición o las variaciones relacionadas con la mezcla entre masas de agua. Resulta especialmente pertinente en zonas costeras, estuarios, puertos, embalses influenciados por aportes o sitios donde la composición del agua varía según las condiciones hidrológicas.

El sensor debe colocarse en una zona donde el agua circule correctamente alrededor de la superficie de medición, para que los datos sigan siendo representativos del punto monitorizado.

OPTOD para medir el oxígeno disuelto

El sensor OPTOD es adecuado para proyectos en los que el oxígeno disuelto debe seguirse directamente en el agua, sin muestreos puntuales. Instalado en una boya, puede utilizarse en acuicultura, en una dársena portuaria con escasa renovación, en una masa de agua o en una zona natural sensible.

AquaMod para adquirir y transmitir los datos

AquaMod es un módulo autónomo LoRaWAN diseñado para utilizarse con sensores digitales. Integrado en una boya, recoge las mediciones antes de transmitirlas a distancia, según el modo de comunicación previsto para el proyecto. En una boya, su principal ventaja es reducir los desplazamientos necesarios para consultar los datos.

aquaculture où la mesure du potentiel redox dans l’eau complète le suivi de la qualité de l’eau.

Adaptar la instrumentación a cada proyecto de boya conectada

Una boya conectada debe concebirse como una cadena completa: flotador, sensores, profundidad de inmersión, alimentación, adquisición, transmisión y mantenimiento. La elección de los sensores debe ser coherente con el medio vigilado, las condiciones de instalación, la frecuencia de medición esperada y las posibilidades de intervención in situ.

AQUALABO acompaña a consultorías de ingeniería, operadores y actores del sector del agua en la elección de sensores digitales adaptados a cada proyecto de boya instrumentada. Nuestros equipos le ayudan a identificar soluciones compatibles con sus limitaciones de campo: agua dulce, agua de mar, zona portuaria, acuicultura o entorno natural sensible.