Análisis del agua de caldera

Análisis del agua de caldera: guía completa

En una sala de calderas, la calidad del agua condiciona directamente el funcionamiento del circuito térmico. Su composición influye en los intercambios térmicos, la estabilidad hidráulica y la vida útil de los equipos. Un desequilibrio fisicoquímico, incluso progresivo, puede provocar corrosión, depósitos o desviaciones del pH, con consecuencias directas sobre el rendimiento y la fiabilidad de la caldera.
El análisis del agua de caldera permite identificar estas desviaciones y garantizar un seguimiento preciso de los parámetros del circuito. Esta guía presenta los fundamentos del análisis del agua en sala de calderas: los mecanismos químicos que deben controlarse, los parámetros a supervisar, los puntos de muestreo relevantes y los métodos de análisis adaptados a las operaciones de mantenimiento realizadas in situ.

Suivi de l’eau de chaudière sur installation thermique

Comprender la importancia del análisis del agua en sala de calderas

En una sala de calderas, el agua circula de forma continua en condiciones de alta temperatura y presión. Está sometida a fenómenos fisicoquímicos complejos que evolucionan con el funcionamiento de la instalación. Sin un seguimiento regular, estas evoluciones pueden pasar desapercibidas hasta la aparición de fallos importantes.

Los análisis del agua permiten verificar el equilibrio químico del circuito, controlar la eficacia de los tratamientos aplicados y anticipar las desviaciones antes de que afecten al rendimiento de la caldera. Este enfoque forma parte de una estrategia de mantenimiento preventivo, esencial para garantizar la estabilidad y la durabilidad de las instalaciones.

Por qué el agua es un factor clave del rendimiento

El agua es el fluido caloportador de la caldera. Su composición influye directamente en la calidad de los intercambios térmicos. Incluso en pequeñas cantidades, los depósitos sobre las superficies de intercambio limitan la transferencia de calor. Esto provoca un aumento de la temperatura de las paredes, una degradación progresiva del rendimiento y un incremento del consumo de combustible.

Impactos directos sobre la vida útil de los equipos

La corrosión y la incrustación se encuentran entre las principales causas de degradación de las calderas y de las redes asociadas. La corrosión debilita progresivamente las paredes metálicas, mientras que las incrustaciones reducen la sección útil de las tuberías y los intercambiadores de calor.

Estos fenómenos generan un desgaste prematuro de los equipos, riesgos de fugas y elevados costes de mantenimiento. El análisis del agua permite ajustar los tratamientos antes de que los daños se vuelvan irreversibles.

El papel de los profesionales de campo en el análisis del agua de caldera

Los técnicos de mantenimiento, instaladores y fontaneros intervienen directamente en el seguimiento de la calidad del agua en sala de calderas. Realizan los muestreos en puntos estratégicos del circuito, efectúan los análisis in situ e interpretan los resultados para anticipar o corregir posibles desequilibrios. Gracias a métodos de análisis adaptados a las limitaciones del terreno, estos profesionales pueden seguir la evolución de los parámetros clave, verificar la estabilidad del circuito y garantizar el correcto funcionamiento de la sala de calderas a largo plazo.

Este enfoque se traduce de forma concreta en el terreno a través de una intervención de mantenimiento en sala de calderas y en un sistema de ablandamiento realizada por un profesional de la calefacción, ilustrando el uso de métodos de análisis simplificados in situ.

Analyse de l’eau de chaudière réalisée en laboratoire par un technicien.

Comprender el comportamiento químico del agua en sala de calderas

Antes de interpretar los resultados analíticos, es fundamental comprender cómo se comporta químicamente el agua en una sala de calderas. Bajo el efecto combinado de la temperatura, la presión y los intercambios térmicos, el equilibrio fisicoquímico del agua evoluciona de forma permanente. Estas transformaciones explican la aparición de fenómenos como la corrosión, la incrustación, la desviación del pH o la degradación de los condensados. Una lectura aislada de los parámetros no es suficiente; solo la comprensión de los mecanismos permite explotar correctamente los análisis.

Comportamiento del CO₂ y de los bicarbonatos en caldera

El dióxido de carbono desempeña un papel central en la química del agua en sala de calderas. En solución, el CO₂ se disuelve en forma de ácido carbónico (H₂CO₃), según un equilibrio dependiente del pH. En la caldera, bajo temperaturas superiores a 60 °C y presión, los bicarbonatos (HCO₃⁻) se descomponen parcialmente en dióxido de carbono e iones hidróxido (OH⁻). El CO₂ es arrastrado con el vapor, mientras que los iones hidróxido reaccionan con los bicarbonatos para formar carbonatos (CO₃²⁻).

les formes du co2 dans l'eau

Evolución del pH y consecuencias sobre los materiales

La formación de carbonatos en la caldera provoca un aumento del pH, generalmente estabilizado por encima de 10,5. Por el contrario, el CO₂ liberado en el vapor se vuelve a disolver en los condensados, confiriéndoles un carácter ácido. Esta acidez explica la necesidad de tratar los condensados mediante aminas neutralizantes. La corrosión asociada al CO₂ se manifiesta como un ataque uniforme del acero, provocando un adelgazamiento progresivo y homogéneo de las paredes metálicas, comparable a una abrasión química.

Gases ácidos, desgasificación y tratamiento del agua de aporte

La presencia de gases ácidos en las redes de calefacción exige operaciones de desgasificación y neutralización del agua mediante bases adecuadas. Estos fenómenos ponen de manifiesto el interés de desmineralizar o descarbonatar el agua de aporte. Un agua menos cargada reduce las necesidades de tratamiento del vapor y disminuye los riesgos de corrosión en las redes de condensados, al tiempo que mejora la estabilidad global del circuito.

La interpretación del pH en sala de calderas se basa en los parámetros alcalimétricos. La alcalinidad parcial corresponde a la concentración de bases fuertes, principalmente iones hidróxido y carbonatos, que mantienen el pH por encima de 8,2. La alcalinidad total incluye estas bases, así como las sales de ácidos débiles, como los bicarbonatos o determinados fosfatos, y fija el pH por encima de 4,5. La alcalinidad total engloba por tanto la alcalinidad parcial y constituye un indicador global de la capacidad tampón del agua.

La dureza total representa la suma de las concentraciones de calcio y magnesio. En presencia de carbonatos y a temperaturas superiores a 60 °C, estos iones se vuelven insolubles y precipitan en forma de incrustaciones (CaCO₃ o MgCO₃). A título indicativo, 1 °f de dureza puede generar hasta 10 g de incrustaciones por metro cúbico de agua de aporte. En las redes de agua caliente sanitaria, el riesgo de incrustación suele ser limitado debido a un bajo aporte de agua, mientras que la corrosión sigue siendo el principal desafío.

Oxígeno disuelto y mecanismos de corrosión rápida

El oxígeno disuelto es el principal catalizador de la corrosión del hierro en sala de calderas. A diferencia de la corrosión relacionada con el CO₂, esta se manifiesta mediante ataques localizados por picaduras, especialmente rápidos. Aunque rara vez se integra en los análisis rutinarios, este parámetro merece una atención particular, especialmente en el agua de alimentación aguas abajo de las bombas, susceptibles de aspirar aire. La concentración de oxígeno disuelto disminuye fuertemente con la temperatura, pasando de aproximadamente 12 mg/L a 15 °C a menos de 20 µg/L a 105 °C. Mantener el agua de alimentación por encima de 60 °C favorece una desgasificación parcial y limita el uso de reductores químicos.

Calidad de los condensados y detección del arrastre

La calidad del vapor y de los condensados refleja directamente la eficacia del tratamiento del agua y el funcionamiento de la caldera. Un fenómeno de arrastre, correspondiente al transporte de agua de caldera en el vapor, puede detectarse mediante la medición de la conductividad o la búsqueda de trazas de cloruros en los condensados, en particular mediante titrimetría (métodos con nitrato de plata o mercúrico). Estos controles permiten identificar rápidamente un mal funcionamiento y ajustar los parámetros de operación.

Frecuencia recomendada y puntos de muestreo

Prélèvement d’eau sur canalisation pour l’analyse de l’eau de chaudière.

Frecuencia recomendada de los análisis

La frecuencia de los análisis depende del tipo de caldera, del volumen de agua en circulación y de las condiciones de explotación. Algunos parámetros deben controlarse diariamente, mientras que otros pueden supervisarse de forma semanal o mensual.

Schéma de principe d’un circuit de chaudière illustrant les points d’analyse de l’eau.

Puntos de muestreo en sala de calderas

Para obtener resultados representativos, los muestreos deben realizarse en puntos clave del circuito: agua de aporte, agua de alimentación, caldera, purgas, vapor y retornos de condensados.

Cada punto de muestreo aporta una información específica sobre el estado del circuito y la eficacia de los tratamientos. Una correcta localización de los muestreos es esencial para interpretar adecuadamente los resultados analíticos.

Esquema de análisis del agua en sala de calderas | AQUALABO

Nuestras soluciones para el análisis del agua en sala de calderas

Para permitir a los técnicos de mantenimiento y a los operadores realizar un seguimiento fiable directamente en el terreno, Aqualabo propone una gama completa de soluciones de análisis de sobremesa para sala de calderas. Las soluciones Aqualabo presentadas aquí ilustran los principales métodos de análisis utilizados en sala de calderas. Para un enfoque específico de mantenimiento operativo y controles simplificados, páginas dedicadas describen estos dispositivos.

Análisis volumétricos por titrimetría: la base del control de calderas

Los análisis por titrimetría constituyen la base del seguimiento fisicoquímico en sala de calderas. Permiten medir con precisión parámetros estructurales del agua como la dureza total, la alcalinidad parcial, la alcalinidad total, los cloruros, los sulfitos o el CO₂.

Aqualabo pone a disposición el material indispensable para estos análisis: matraces aforados, matraces Erlenmeyer, probetas graduadas y diferentes buretas adaptadas a los volúmenes y a las soluciones titulantes utilizadas. Cada parámetro está asociado a una solución titulante, un indicador colorimétrico y, cuando es necesario, a reactivos de preparación claramente identificados según el método correspondiente.

Estos análisis permiten evaluar la dureza, la alcalinidad, la concentración y el equilibrio químico del agua, indispensables para gestionar las purgas, los tratamientos y prevenir la corrosión o la incrustación.

Soluciones colorimétricas para el seguimiento de metales y reactivos de tratamiento

Para los parámetros que requieren una lectura rápida y visual, especialmente en explotación rutinaria, Aqualabo propone soluciones colorimétricas adaptadas al análisis en sala de calderas.

El uso del comparador ORCHIDIS, asociado a cubetas y plaquetas colorimétricas específicas, permite el control de parámetros sensibles como el hierro, el oxígeno disuelto, la hidrazina, el DEHA, el manganeso, los fosfatos o la sílice.

Estas mediciones son esenciales para seguir la eficacia de los tratamientos anticorrosión, detectar una oxidación prematura o verificar la calidad del agua de alimentación y de los condensados, sin recurrir sistemáticamente a un laboratorio externo.

Kits monoparámetro: simplicidad y autonomía en el terreno

Para los controles periódicos o las intervenciones de mantenimiento, Aqualabo propone también kits monoparámetro completos y listos para su uso.

Estos kits integran todos los reactivos, accesorios y protocolos necesarios para medir un parámetro específico de forma autónoma, directamente en sala de calderas. Son especialmente adecuados para técnicos que intervienen en varios emplazamientos o que deben realizar controles frecuentes en condiciones operativas.

Batiment Aqualabo spécialistes de l'analyse de l'eau

Aqualabo, socio de los profesionales de la sala de calderas

Para técnicos de mantenimiento, instaladores y fontaneros, el análisis del agua de caldera permite comprender el comportamiento del circuito, anticipar desviaciones fisicoquímicas e intervenir de forma específica antes de la aparición de averías, pérdidas de rendimiento o degradaciones irreversibles de los equipos.

Aqualabo acompaña a los profesionales de la calefacción con soluciones de análisis adaptadas al terreno. Para definir los métodos de análisis y el material más adecuados a la configuración de su sala de calderas, los equipos de Aqualabo están a su disposición.