Medición de la conductividad de las aguas residuales: función e interpretación
La medición de la conductividad es un parámetro muy utilizado en campo para seguir la evolución de las aguas residuales y detectar rápidamente cualquier anomalía.
Este artículo explica el funcionamiento de la conductividad, su papel en el saneamiento urbano e industrial y los distintos métodos que permiten garantizar un seguimiento fiable y continuo.
Comprender la conductividad de las aguas residuales es esencial para anticipar vertidos inusuales, interpretar la evolución de una red y reforzar la capacidad de reacción de los operadores. El artículo detalla las variaciones según los contextos (doméstico, urbano, industrial) y las tecnologías disponibles para asegurar un seguimiento preciso incluso en entornos exigentes.
Comprender la conductividad del agua
Definición de la conductividad del agua
La conductividad del agua corresponde a su capacidad para conducir una corriente eléctrica. Esta propiedad depende de la presencia de iones disueltos, como cloruros, sulfatos, nitratos o sodio. Cuanto mayor es su concentración, mayor es la conductividad.
En aguas residuales, esta medición constituye un indicador global de la carga iónica.
Factores que influyen en la conductividad de las aguas residuales
Concentración de iones disueltos
La concentración de iones disueltos es el principal factor que influye en la conductividad de las aguas residuales.
Cuando un efluente contiene más iones (cloruros, sulfatos, nitratos, sodio o potasio), esta variación iónica se refleja inmediatamente en el valor medido.
Cualquier llegada repentina de iones minerales —procedente de un vertido industrial, un derrame accidental o de intrusión e infiltración de aguas— genera un aumento inmediato y fácilmente detectable.
Condiciones fisicoquímicas
La conductividad del agua también depende de diversas condiciones fisicoquímicas, como la temperatura, el pH y la composición general del medio.
El aumento de la temperatura incrementa la movilidad de los iones, lo que provoca un aumento de la conductividad.
Por el contrario, ciertas reacciones químicas —precipitación, variaciones de pH, oxidación— pueden reducir la disponibilidad de iones libres.
Comprender la influencia de estos parámetros permite interpretar con mayor precisión las variaciones observadas, especialmente en entornos sometidos a fluctuaciones estacionales o industriales significativas.
Aportes orgánicos y minerales
Los aportes orgánicos presentes en las aguas residuales evolucionan a medida que se degradan. Este proceso libera gradualmente iones que modifican de forma medible la conductividad.
Por su parte, los aportes minerales (procedentes de efluentes industriales, escorrentía o infiltraciones) pueden generar variaciones más bruscas y marcadas.
¿Por qué supervisar la conductividad de las aguas residuales?
Un indicador para evaluar la calidad de las aguas residuales
La conductividad informa sobre el equilibrio iónico de un efluente y permite caracterizar su evolución a lo largo del tiempo.
El análisis de tendencias, asociado a otros parámetros (caudal, pH, temperatura), ayuda a identificar el origen de una variación y a distinguir un fenómeno puntual de un cambio estructural en la red.
Se convierte en una herramienta de interpretación útil para validar hipótesis de campo u orientar investigaciones más específicas.
Una herramienta para apoyar la operación de las instalaciones
El análisis de los niveles de conductividad pone de manifiesto la contribución de las diferentes zonas de la red (sector doméstico, industrial y intrusión e infiltración de aguas) y ayuda a dimensionar tratamientos o planificar acciones correctivas.
Permite una explotación más precisa al correlacionar los datos medidos con el estado real de la red y con la eficacia de los procesos aplicados.
Interpretación de las variaciones en entornos urbanos e industriales
Redes de saneamiento
En las redes de saneamiento, la conductividad de las aguas residuales es el resultado de la mezcla de diversas fuentes: aguas domésticas, efluentes industriales conectados y intrusión e infiltración de aguas.
Las variaciones bruscas de la conductividad pueden revelar un desequilibrio en la red, una intrusión de aguas externas o un vertido anormal.
Este seguimiento global permite a los operadores identificar rápidamente zonas de perturbación y adaptar su estrategia de vigilancia.
Efluentes industriales
Los efluentes industriales presentan perfiles iónicos específicos según cada proceso: sales, ácidos, bases, productos de limpieza, etc.
La medición de la conductividad constituye un indicador directo para detectar sobredosificaciones o fallos en el tratamiento interno.
En este contexto, la supervisión tiene como objetivo tanto el cumplimiento normativo como la protección de las infraestructuras de saneamiento aguas abajo.
Aguas domésticas
Las aguas domésticas presentan una variabilidad más previsible, ligada a usos cotidianos como lavado, limpieza y actividades de higiene.
Su conductividad suele seguir ciclos diarios estables.
El análisis de estos valores sirve como referencia comparativa y permite identificar una dilución excesiva (lluvia, infiltración), un aporte inusual (producto concentrado, detergente) o una anomalía puntual.
Constituyen así una base para interpretar desviaciones observadas en el conjunto de la red.
Técnicas de medición de la conductividad de las aguas residuales
Sensores de conductividad eléctrica
Los sensores de conductividad miden la capacidad de un efluente para transportar una corriente eléctrica.
Su diseño varía según las necesidades de campo: método inductivo o electrodos de contacto directo.
Deben resistir medios cargados, abrasivos o con incrustaciones, frecuentes en aguas residuales.
En zonas costeras, la conductividad también ayuda a supervisar intrusiones de agua salada en redes o balsas, un fenómeno capaz de afectar los procesos de tratamiento o los ciclos biológicos.
Sistemas de monitorización continua
Los sistemas de medición continua permiten seguir la evolución de la conductividad sin interrupción.
Transmiten datos en tiempo real y facilitan la detección rápida de eventos puntuales o prolongados.
Los sensores de Aqualabo se integran en sistemas existentes (RS485, SDI-12) y se conectan fácilmente a transmisores, equipos portátiles y registradores de datos para una supervisión continua.
Métodos de análisis en laboratorio
En laboratorio, la conductividad se mide con un conductímetro asociado a una celda conductimétrica. Este método proporciona un valor de referencia para comparar o validar datos de campo.
Soluciones Aqualabo para el seguimiento de la conductividad
Sensor de conductividad y salinidad versátil
El sensor C4E utiliza un sistema de cuatro electrodos que funciona con corriente alterna de tensión constante, garantizando mediciones fiables de conductividad y salinidad en una amplia gama de aplicaciones, incluidas condiciones exigentes.
Su versatilidad lo convierte en una solución adaptada a instalaciones que requieren un seguimiento preciso y duradero de parámetros fisicoquímicos.
Ventajas
Medición simultánea de conductividad, salinidad y temperatura
Cuatro rangos de medición + un rango automático
Muy bajo consumo energético
Protocolo de comunicación digital Modbus RS485
Sensor de conductividad y salinidad para medios con incrustaciones
El sensor CTZN se basa en una tecnología inductiva de bobinado toroidal.
Este diseño reduce las operaciones de mantenimiento, elimina el uso de consumibles y mantiene una alta estabilidad de medida incluso en entornos muy cargados o con incrustaciones.
Ventajas
Montaje inductivo con control de temperatura
Rango de medición de 0 a 100 mS/cm
Comunicación digital mediante Modbus RS485 y SDI-12
Sensor compacto, robusto y totalmente estanco
De la medición en campo a la interpretación de datos
La medición de la conductividad es un parámetro clave para comprender la evolución de los efluentes y documentar el funcionamiento de una red de saneamiento.
Combinando mediciones fiables en campo con análisis regulares de tendencias, permite orientar decisiones operativas y validar hipótesis sobre el origen de una variación.
Aqualabo ofrece una gama completa de sensores diseñados para responder a las exigencias del terreno (medios cargados, depósitos, ciclos domésticos o industriales).
Nuestra oferta incluye un servicio de alquiler que permite disponer rápidamente de instrumentos operativos para campañas puntuales, ensayos piloto o necesidades temporales de instrumentación.
Con más de veinte años de experiencia en análisis y medición del agua, Aqualabo acompaña a entidades públicas y operadores en la elección del equipo más adecuado para cada contexto y necesidad de campo.
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